Archivo para la categoría "Esta no es mi empresa"
“Esta no es mi empresa”, entre los tres primeros libros que recomienda EL MUNDO para entender la crisis
Publicado en EL MUNDO el 22 de febrero de 2009
Para poder hacer frente a un panorama financiero y laboral que cuenta en España con 3,3 millones de personas en paro, el primer paso es averiguar cuáles han sido las causas, saber qué es lo que se ha hecho mal y ponerse manos a la obra para solucionarlo.
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¿Cómo se llegó a la crisis?
Robert Shiller es uno de los economistas y analistas financieros más respetados a nivel internacional, y su libro es una completa fuente de información para comprender cómo se ha fraguado el actual panorama financiero. Para Shiller, la intervención del Estado y el rescate de las entidades más dañadas es ahora imprescindible.De forma clara y comprensible para cualquier tipo de lector, Shiller asegura que hace falta limitar los riesgos, y esto se consigue aumentando la información disponible, simplificando la regulación, expandiendo los mercados, implementando políticas de control y aplicando nuevas medidas de protección para el ciudadano ante los efectos de la inflación. Leer el resto de esta entrada »
“La fuerza del trabajo”
Reseña en EL PAIS de “Esta no es mi empresa” por Ramón Casamayor
Descargar sobre el trabajo el ajuste de la crisis es una temeridad. Porque provocaría un nuevo hundimiento de la demanda y, sobre todo, porque es imprescindible cambiar el modelo económico y hacerlo más intensivo en conocimiento para multiplicar la innovación y la productividad. Y ese objetivo es incompatible con la precaria y continua rotación de recién licenciados o con modelos empresariales que requieren la expulsión sistemática de trabajadores expertos mediante prejubilaciones forzadas. Ésa es a grandes rasgos una de las tesis que el autor de este trabajo, colaborador de estas páginas, desarrolla en el mismo. Leer el resto de esta entrada »
“Convertir el Trabajo en Capital”
Publicado en El País el 25-01-2009
¿Consagrará la actual coyuntura el predominio absoluto del capital sobre el trabajo o ayudará, por el contrario, a que el trabajo se asuma, de forma efectiva, como capital? Lejos de ser retórica, esta pregunta estará, probablemente, en la agenda política en los próximos meses.
Antes de que la presente crisis financiera nos recordara la de 1929, otro parámetro menos visible, la distribución de la renta en EEUU entre capital y trabajo, había retrocedido a los niveles previos a esa fecha fatídica, reflejando un sesgo sin precedentes a favor de los beneficios empresariales.
“ESTA NO ES MI EMPRESA. El desapego de los profesionales del siglo XXI”
Libro publicado. Reseña del editor ECOBOOK.
Los modelos empresariales que ayer constituían paradigmas están en el origen de la risis que vive el mundo. Los deseos de buen gobierno y la invocación a la responsabilidad empresarial son palabras vacías si se desvinculan de un modelo de convivencia basado en la revalorización del trabajo y en su nuevo engranaje con el capital.
“Internet y el buen gobierno: el Capital Silencioso”
CINCO DÍAS 17-03-2008.
En la mayoría de las sociedades cotizadas, las decisiones mínimamente
trascendentes son tomadas por la cúpula directiva de la empresa con el apoyo de lo que conocemos como socios de referencia. Esa situación convierte a los primeros ejecutivos en verdaderos monarcas absolutos con facultad para juzgarse a sí mismos y fijar sus propios incentivos y retribuciones. En contraste, la mayoría de la propiedad queda relegada a una función de acompañamiento como capital silencioso sin representación efectiva.
“Eficacia económica y complejos de la izquierda”
Publicado en EL PAIS el 2-1-2008.
Algo falla en el discurso económico de la izquierda. Cuatro años creando más de 2.000 empleos diarios, incrementos del salario mínimo del 30%, crecimientos del PIB cercanos al 4% anual y superávit públicos, no han impedido que, según el CIS, la percepción de la situación económica haya ido empeorado a lo largo de la legislatura.
La existencia de fallos de comunicación ha sido la excusa recurrente admitida desde el gobierno y el PSOE. No es suficiente. La debilidad del mensaje está también asociada a cierto complejo intelectual, común en la izquierda actual, que no se atreve a reivindicar las reformas sociales como algo imprescindible para aumentar la eficacia económica. Algo latente en el programa electoral y en el giro al centro que parece asumir que el gasto social es necesario pero improductivo, que lo único eficaz son las medidas que liberal al capital de trabas –impuesto del patrimonio- y no al trabajo. Leer el resto de esta entrada »
